domingo, agosto 23, 2015

Déjate capturar: Capítulo 17

Aquí termino el maratón. Espero que os haya gustado hasta ahora, aunque me siento un poco triste por no haber recibido ni un comentario. En fin.

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¡Hasta septiembre!

Muchos besos.

Capítulo 17

El campamento había estado tenso todo el día. Nadie sabía con exactitud lo que había pasado, sólo se conocía el hecho de que unas horas antes el Comandante1 había recibido un aviso de su misterioso contacto indicándole que unos objetivos iban a pasar por el motel “BuenasNoches” y que era de suma importancia que se les eliminara. A todos, incluyendo a la humana que viajaba con ellos.
Sólo un pequeño grupo, formado por los mejores cazadores del campamento, había salido a la misión. Al resto se les había ordenado mantener el estado de alerta y los más jóvenes habían sido obligados a realizar labores rutinarias como tareas de limpieza de las zonas comunes o quedarse en sus cabañas estudiando. Ni una sola palabra más acerca del encargo había trascendido. Ni quiénes eran los objetivos ni porqué era necesario eliminarlos. Y, naturalmente, el enlace que con asiduidad proveía de información al Comandante permanecía en completo anonimato.
Devnet Bellamy frunció el ceño, observando su reflejo en uno de los espejos del baño colectivo de la sala de entrenamiento. A ella y a sus dos compañeras de cabaña se les había asignado asear aquella zona, pero ni el desagradable olor a sudor y a suciedad que reinaba en el lugar habían logrado sacarle de la mente lo ocurrido durante la mañana.
Tras el sonido de la corneta que indicaba el comienzo del día a día, Dev se había levantado, vestido y presentado en el comedor: un lugar de grandes dimensiones, con el suelo y paredes limpias de cualquier adorno, grandes ventanales en los laterales, con varias mesas de madera que ocupaban casi todo el espacio, bancos lisos y al fondo, una barra por la que se servían las comidas y desde la que se podía ver la cocina. Un lugar también sin ornamentos, de blanco impoluto y diseñado para garantizar la máxima eficacia y utilidad.
Tal y como se hacía desde siempre, se habían sentado por grupos según el nivel de habilidades. Cuanto mayor nivel, más cerca de la cocina. Y, por lo tanto, cuanto más cerca, antes recibías la comida. Todo estaba organizado para asegurar que la competitividad entre los jóvenes no se perdiera, a mayor habilidad y nivel, mayores privilegios.
Dev había ido a sentarse en su lugar habitual, una de las esquinas de la que era la tercera mesa en recibir la comida. Intentó no hacer ningún ruido al sentarse y permanecer callada y discreta, escuchando a los otros ocupantes de la mesa. Y cuando los llamaron para que fueran al mostrador, ella se puso la última. Cuando se sentó y empezó a comer, respiró tranquila, era el primer día en que los chicos de su mesa no le decían nada. No habían tenido oportunidad. Dev saboreó su primera victoria en absoluto silencio.
Sólo hacía un par de semanas que había subido de nivel, pero a ella le parecían meses. Dado que era la única chica en haber alcanzado el quinto nivel, no la habían cambiado de cabaña, pero sí el grupo con el que entrenaba y comía. Y estos no habían sido unos osos amorosos al recibirla. Los desprecios habían sido pocos y efectivos. Sabotear sus ejercicios y ponerle bichos en las comidas habían sido los más usuales. Así que Dev había tomado medidas, ser la última en hacerlo todo. Si querían hacerle algo iban a tener que hartarse de paciencia, porque si había algún rasgo distintivo en Dev era su resistencia. No le importaba llegar a la cabaña sin ducharse antes, ni comer la última de todo el campamento. Si iban a jugar, ella sería la tortuga.
Y de esta forma, por fin, la habían dejado tranquila. No había habido quejas, o gritos o duelos estúpidos a media noche, sólo persistencia, mucha cabezonería y altas dosis de yoga relajante de madrugada.
Estaba tan sumida en sus pensamientos que no se percató del revuelo inicial, hasta que unos minutos después se encontró siguiendo a su grupo al patio para repartir órdenes antes incluso de haber terminado su desayuno. Los líderes de su equipo susurraban algo, pero no hizo el intento de descubrir el qué. No iba a darles facilidades. Se quedó mirando al frente con los brazos cruzados, pendiente del Comandante Grehan y el Capitán Fowler, los dos hombres que dirigían el campamento. No podían ser más diferentes, pensó Dev.
El Comandante Grehan era más bajo, pero de espaldas anchas y robustas, el cabello era moreno y repeinado hacia atrás, la piel estaba más oscura en algunos sitios y sus manos eran casi de esparto. Sus maneras eran rudas y más parecía un granjero acuciando a los caballos que un cazador entrenando a las tropas.
El Capitán Fowler, sin embargo, era más alto y de maneras firmes, pero flexibles. Su voz era una invitación a seguir sus instrucciones, en vez del berreo irascible del Comandante, y siempre trataba por igual a las pocas chicas que había y a los chicos. Además, tenía unos ojos castaños afables, una envidiable cabellera rubia, una sonrisa realmente bonita y un cuerpo construido a base de mucho ejercicio. No que ella se hubiera fijado ni nada.
De pronto, a su lado se colocó Dirk Fowler, uno de los pocos chicos del campamento con el que se llevaba bien y el hijo del Capitán Fowler. Dev le miró de reojo, era la copia perfecta de su padre, pensó para sí y luego observó a los miembros de su equipo que se habían callado de sopetón.
—Dirk, me alegro de verte. ¿Cómo van las cosas por las altas esferas?
El aludido soltó una risita.
—No tan bien como al Comandante le gustaría.
—Todo el mundo, ¡atención! —exclamó el Comandante con voz gruesa, acallando los murmullos—. Hemos recibido una llamada. Tenemos objetivos que eliminar. Nivel del 1 al 5 quedaréis a cargo de la limpieza. Nivel 6, guardia. Nivel 7, ¡venid conmigo!
Un suspiro resignado recorrió las filas del cuerpo, tras lo cual la gente se fue disgregando. Dirk pasó por el lado de Dev guiñándole un ojo y se acercó al resto de miembros del nivel 7. Ella puso los ojos en blanco y siguió a su grupo. No había dado ni dos pasos cuando los de su cuadrilla la rodearon cogiéndola por las axilas.
—Aún no nos fiamos de ti —dijo uno.
—No te pienses que te hemos aceptado —señaló otro.
—Pero eres la única de la que no sospecharán —concluyó el líder de su equipo.

Devnet se escondió tras los matorrales que rodeaban el aparcamiento. Retiró uno de sus mechones de color ébano que se le había escapado de la coleta y lo puso tras la oreja. Cogió los binoculares que llevaba colgando al cuello y miró a través de ellos.
Allí delante estaba el grupo 7, cargando un par de todoterrenos con diferentes tipos de armas. Aquello no era ninguna sorpresa. Frunció el ceño cuando por fin vio la razón por la que la habían enviado a espiar: estaban cargando los nuevos prototipos de armas anti-canbiaformas. Se suponía que aún estaban en pruebas y, no obstante, ahí estaban. Los chicos de su grupo tenían razón, el Comandante estaba escondiendo cosas.
Devnet soltó un pequeño quejido cuando vio a Dirk llevando el saco de las municiones. Dev sabía que él estaba dentro del nivel 7, y aunque había esperado que no supiera nada, era obvio que no era así. Suspiró sabiendo que tendría que regresar rápido, cuando de pronto fue consciente de que había alguien detrás de ella.
—Identifícate —ordenó la voz.
Dev abrió los ojos como platos, ella conocía esa voz. Sonrió. Así como también sabía los puntos débiles de su dueño. Dando una vuelta sobre sí misma en el suelo, golpeó los tobillos del sujeto y lo hizo caer. Rauda recogió el arma que llevaba descargándola en un instante, luego sacó su daga del cinturón y la puso sobre la garganta del chico.
—Keith, qué encantadora sorpresa encontrarte aquí.
El aludido cerró los ojos sabiéndose derrotado.

—Teníais razón, están utilizando las armas de prueba —dijo Devnet dejando caer la pequeña cámara digital que le habían dado—. Quién sabe qué otras cosas nos estará ocultando.
Dev miró alternativamente a los seis muchachos allí reunidos, que iban de los quince a los diecisiete años, preguntándose cómo lo habían averiguado.
—¿Y él? —preguntó el líder, un joven alto de piel morena, cabellos gruesos y oscuros, y bonitos ojos castaños. Se llamaba Corbin, él único que le había dado su nombre.
La chica se volteó y a su espalda estaba Keith, amordazado y atado, con una clara amenaza en sus grisáceos ojos. Dev le sonrió acercándose a él y quitándole la venda.
—Os presento a Keith Grehan, sobrino del Comandante y cabecilla del nivel 6. Me encontró cuando estaba observando al 7 —explicó estando en cunclillas.
—¿Así lo llamas ahora, observar? Porque a mí me parecía que estabas espia…
Dev le tapó la boca con la mano.
—Keith, basta. Es suficiente.
Tras una breve pelea de miradas el chico asintió, así que ella se puso a desatar las correas de sus manos y pies. Hubo una oleada de murmullos y uno de los muchachos colocó su palma sobre la de ella impidiendo la acción.
—¡Corbin, no sabemos si…! —dijo viendo a su líder.
Devnet le apartó para continuar lo que hacía. Cuando Keith estuvo libre, ambos se pusieron en pie y sin dejar de mirarle a los ojos, ella señaló:
—No hablará.
—¿Cómo estás tan segura? —expresó otro.
Entonces Dev sonrió colocando su frente en la de Keith, y puso su mano en la nuca de él acariciándole los enmarañados rizos morenos, a la vez que él hacía lo mismo.
—Porque es un blandengue y un buen amigo.

1 En mi historia, los cazadores son como una institución militar, por lo que están divididos en rangos. En mi caso, voy a utilizar el Escalafón Militar de España del Ejército de Tierra, que es lo que más se parece a la representación que hago de los Cazadores. Para más información podéis consultar: http://es.wikipedia.org/wiki/Escalafón_militar_de_España

7 comentarios:

  1. Hola,este capitulo me ha sorprendido un poco, supongo, que, es la presentación de los cazadores, y saber quien los contrató, espero con impaciencia los siguientes capítulos.

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  2. Hola de nuevo,
    Sí, la verdad es que los cazadores jugarán un papel importante tanto en este libro como en los siguientes y aún me quedan personajes por presentar, XD. Gracias popr seguirme.
    Y el siguiente probablemente salga pronto, si no aquí, en wattpad. Porque ahora ya empiezan mis exámenes de recuperación y tengo que centrarme en eso.

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  3. gracias Ruby, como puedo seguirte en wattpad?

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    Respuestas
    1. Hola, gracias a ti mary. Para seguime en wattpad sólo tienes que hacerte una cuenta allí y darle al botón de seguir y cuando publique te llegará un correo con un enlace al nuevo capítulo.

      https://www.wattpad.com/user/RubyVervain

      Muchos bebos y gracia spor comentar. ;)

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  4. Gracias Ruby, ahora soy tu seguidora, feliz domingo

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  5. gracias, en verdad, solo hoy me di cuenta que habian salido los capitulos, van muy bien la historia me encanta
    un abrazo

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